Conoce al influencer Sandro Rasa

Fashion

El influencer y modelo habla sobre momentos destacados de la Semana de la Moda, sus inicios y lo mejor de su trabajo.

Para alguien que puede presumir en su currículo de haber llevado a cabo una colaboración con Karl Lagerfeld, además de contar con un grupo de seguidores enorme enganchado a cada una de sus publicaciones, al influencer alemán de 34 años Sandro Rasa (@sandro) no parece que el mundo de la moda le afecte en absoluto.

A Sandro, nacido en Düsseldorf y uno de los tres colaboradores del sitio web de The Modern Man, que abarca moda, tendencias y entrenamientos para hombre, lo que más le impresiona es la humildad. «Mi momento más memorable de una Semana de la Moda fue, sin duda, cuando conocí a Tommy Hilfiger», comenta Sandro mientras charlamos entre bastidores durante la sesión fotográfica de otoño de The Bicester Village Shopping Collection, a lo que añade: «Fue muy amable y todo un caballero».

«Cuando asistí por primera vez a una Semana de la Moda, todo era nuevo para mí y muy distinto a lo que esperaba», y añade: «Ahora puedo relajarme más, pero sigue siendo una experiencia fantástica y siempre me encanta volver».

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En esta industria, quedarse de brazos cruzados es un error. Nunca hay que dejar de moverse

Este experto en estilo urbano explica que, básicamente, «entró en este mundillo por casualidad». De hecho, Sandro, que antes tenía un trabajo muy distinto, admite que su éxito en la moda se lo debe a Instagram: «Por medio de Instagram, fui creciendo poco a poco y, sencillamente, ocurrió. No había ningún plan ni esperaba nada, ¡pero aquí estoy!».

«Lo mejor de ser un influencer es, sin duda, las increíbles oportunidades que me permiten ver y hacer cosas de las que nunca podría disfrutar en mi vida normal. Cuando me casé, ¡me dieron un Rolls-Royce para la boda!».

¿Y qué le depara el futuro? «Desde el punto de vista profesional, simplemente continúo y trato siempre de avanzar y mejorar en todo lo que haga».

«En esta industria, quedarse de brazos cruzados es un error. Nunca hay que dejar de moverse».

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