5 cosas que nos encantan del verano

Sube la temperatura

5 cosas que nos encantan del verano

El verano te hace pensar en el sol, la playa y las vacaciones. ¿A que sí? Como todo, idealizamos las estaciones, y esperamos mucho de los meses más calurosos del año, tanto que a partir de San Juan ya pensamos que la vida consiste en cócteles y fiestas. Sabemos de sobra que una dosis de vitamina D no deriva automáticamente en amor, salud y felicidad absoluta, pero aún así seguimos soñando con los ojos abiertos. Este año hemos decidido entregarnos a los placeres más simples que nos brinda la temporada de verano. ¿Y tú?

1. No te compliques

No hay necesitad de sudar la gota. Puede que el sol caliente, pero no por ello te tienes que convertir en una pro en Instagram, tomar ensaladas de frutas exóticas ni convertirte en la persona más alegre de la oficina. Te gusta lo que te gusta, tanto si se trata de un batido con nata montada como de la divertida moda de las selfies #hotdogsorlegs. Desde el aroma tropical de la crema de protección solar, hasta el agradable chasquido del hielo en tu café americano tostado, a veces son las pequeñas cosas las que te hacen feliz. Vale que también podemos incluir helados, diademas de flores y sangría en la misma categoría. ¿Por qué no? Disfruta.

2. Ahorra tiempo preparándote

El invierno es duro. Hace mal tiempo, y encima se te estropean las botas de ante con la lluvia. Además, vestirte puede ser una verdadera lata. El tiempo es más imprevisible, y por muchas sesiones de yoga que hagas, su efecto quedará escondido bajo el jersey de lana. Tu armario de invierno abulta mucho y es difícil elegir las prendas: cada vez que sacas un jersey del fondo del estante, se te caen todas las cajas de zapatos y los abrigos de la percha. Por lo contrario, el verano es fácil, y, como mínimo tendrás unas cuantas semanas en las que podrás salir con un top sin más complicación. Es lo más parecido a los vaqueros y camiseta que se ponen los chicos. Sugerencia: invierte en un traje de baño con soporte y úsalo como ropa interior.

3. Olvida tu rutina de belleza

Seamos realistas: en verano hace demasiado calor y los hábitos de belleza que seguías en invierno no tienen la misma eficacia cuando el termómetro sube por encima de los 30 grados. Tienes dos opciones: o cambias la rutina o, como nosotros te sugerimos, la olvidas por completo. En su lugar, cómprate una buena crema hidratante con protección solar. Protegerá tu piel, pero además te dará la oportunidad de respirar y absorber esa preciada vitamina D. En cuanto al cuidado del pelo, lávalo y aplícale un spray de sal y después, déjalo secar al aire. Más fácil imposible.

4. Ve caminando a todas partes

¿Qué mejor momento que el verano para pasar el tiempo al aire libre? Lo ideal sería poder ir al trabajo a pie, pero, si te queda demasiado lejos y no puedes evitar algún tipo de transporte, entonces, bájate unas cuantas paradas antes. Además, a la hora de la comida, puedes aprovechar para recrearte con un paseo buscando la sombra al mediodía. Cambia un poco la ruta; quizás si tardas 20 minutos más, puedes pasar por el parque o la playa. Puede que ahora mismo te parezca absurdo, pero tras una larga reunión de dos horas en el trabajo, seguro que cambias de parecer.

5. Sigue una dieta (más bien) líquida

Es evidente que el verano no es la estación para comer platos calientes. Hay dos razones para ello: en primer lugar ya tienes suficiente calor y solo te faltaría comer caliente, y en segundo lugar, tu propio cuerpo te pide algo más refrescante entre junio y septiembre.  Aceptamos que quizás no tenga base científica, pero lo cierto es que todo lo que sacas del congelador, de pronto se vuelve muy apetecible.  Además, resulta más sencillo seguir unos hábitos alimentarios saludables. Tómate unos polos de agua de coco, un granizado de sandía o un cóctel margarita congelado. Son opciones hidratantes y saludables, y por lo tanto libres de sentimientos de culpa.