Cómo sobrevivir a la vuelta de las vacaciones

Es verdaderamente difícil

Como sobrevivir a la vuelta de las vacaciones

¡Ay, el verano! Glorioso, pero fugaz. ¿Por qué siempre sentimos pena cuando se acaba? Los cambios de estación pueden alterarte, pero también te pueden motivar e impulsar nuevos proyectos o ideas. Te enseñamos cómo superar el paso de los días de playa a los días más oscuros

1. Reserva un taller o aprende algo nuevo

Si el verano sirve para hacer vida social y el invierno para quedarse en casa, las estaciones intermedias están hechas para poner las cosas en orden. Deja el ejercicio para la primavera y pásate el otoño aprendiendo algo nuevo que te entretenga durante los largos y oscuros fines de semana. ¿Quizás tengas algún hobby que te gustaría convertir en proyecto? Ese es el momento de hacerlo. ¿Necesitas inspiración? Prueba con la caligrafía (te resultará útil para la temporada de bodas) o quizás la joyería (seguramente perfeccionar la técnica te llevará el resto de tu vida).  Si tu nivel de atención es reducido, entonces necesitas hacer meditación.

2. Pon voluntad en la temporada que se acerca

Lo más eficaz para superar los momentos lúgubres es recuperar el control. Por desgracia, la energía del sol ya no es tan fuerte, pero debes preguntarte (y aceptar) por qué te sientes así.  Una buena forma para conocerte mejor es escribir un diario, por la mañana o por la noche, y luego analizar tus sentimientos y buscar respuestas. A diferencia de las resoluciones de año nuevo, los objetivos que te propongas se irán cumpliendo y te darán fuerzas y optimismo. Haz un esfuerzo antes de que llegue la Navidad y reserva un poco de tiempo para practicar el arte de la paciencia: te resultará útil si no quieres tener que morderte la lengua durante las comidas familiares.    



3. Planifica el futuro

La impaciencia y la frustración son los efectos secundarios del verano que se va, pero hacerse la víctima no es bueno y la mejor forma de evitarlo es con un poco de organización. No hay nada mejor que tener algo a lo que aspirar. Y el mejor momento para hacerlo es justo cuando termina el verano antes de que te arrepientas o empieces a dudar. Piensa algo para todos los meses, puede ser algo tan sencillo como ir al cine o tomar un café con una amiga. Sienta bien tener un objetivo que cumplir. Si te lo puedes permitir, organiza una escapada otoñal. Nunca te arrepentirás

4. Haz la transición de tu armario

Nada te indica que el verano ha terminado mejor que el triste día en que guardas tu vestido bordado o tus tops con los hombros caídos en el altillo hasta el año siguiente. Intenta hacer el cambio de forma gradual. Ves introduciendo algunos jerséis y chaquetas poco a poco, aunque llegado el mes de octubre, conviene ser más drástica y tenerlo todo listo para el frío. Una de las mejores cosas del invierno es la moda, así que disfruta de los pantalones de cuero o vaqueros ajustados mientras puedas. 



5. Ignora el frío

¿Aún no te has convencido? Ves a tu estilo e ignora la bajada de temperaturas. Es posible que te las arregles sin una chaqueta en septiembre, pero después no te quedará más remedio que ir recuperándola. Puede que prolongues un poco el verano comiendo fresas que ya no están en temporada e insistiendo en pedir café con hielo. Tus compañeros de trabajo quizás te miren raro cuando te vean escuchando la canción del verano por enésima vez, pero sabes que los volverás a conquistar para ir a tomar un cóctel con hielo contigo después del trabajo.